Por Thandi Marcillo                                                                                                                    Publicado 18/09/2021                

La música forma parte de nuestra vida individual y colectiva, se escucha música privadamente pero también en espacios públicos, para crear un ambiente e incluso para aumentar el consumo. Langer afirma que La música es el lenguaje de las emociones”, dado que los sonidos no mienten nunca. La música permite expresar, compartir sentimientos y experiencias, e incluso se utiliza como terapia para reducir estados de ansiedad y estrés.

En los niños pueden observarse fundamentos psicológicos innatos de la conducta y de la conciencia musical, ambas características permiten utilizar la música en muchos ámbitos de la vida. En este contexto la música ofrece varias posibilidades como la regulación de la emoción, capacidad comunicativa e incluso afecta a las mismas emociones.

¿Cómo podemos utilizar la música?

  • Como una herramienta que permite construir formas diferentes de la propia experiencia y de la relación social.
  • Como un catalizador para conseguir un cambio de estado de ánimo, o mejorar los diferentes estados psicológicos de la mente.
  • Como un reforzador de los afectos positivos o negativos en busca de un estado de ánimo equilibrado.

La capacidad de influir en las emociones de uno modificándolas negativa o positivamente es una estrategia de afrontamiento de como experimentar y afrontar sucesos negativos de nuestra vida. Así, la música suave de fondo se utiliza para distraer a la persona nerviosa y provocar sentimientos de liberación del espacio personal, en un funeral unifica a los presentes en su tristeza, en un evento la música rock eleva el entusiasmo de la multitud. Sin embargo, la función de la música depende de la interpretación subjetiva del oyente o cómo la asocia en su experiencia, así una música triste, además de inducir tristeza, puede provocar emociones positivas, las personas que padecen trastornos mentales la utilizan preferentemente para modular emociones reduciendo las negativas y obtener un estado relajado, en cambio, las personas sanas la utilizan para provocar una estimulación positiva.

Por lo que, para modificar estados anímicos utilizando la música como terapia es necesario tener presente los gustos musicales de cada uno y de cómo interpretamos nuestra experiencia musical al asociarla con elementos extramusicales.

Efecto de la música en el estrés

Las emociones positivas ayudan a personas bajo estrés, proporcionando un tiempo de espera psicológica para recuperar el equilibrio y tener una mejor respuesta ante la situación estresante. Para la musicoterapia como reductora de estrés es importante la selección de la música, para obtener resultados satisfactorios el oyente debe decidir que música es placentera. Escuchar el sonido del agua es el mas usado.

Efecto de la música en la ansiedad

La presencia de emociones positivas impide que se experimente la sensación de falta de control y la imprevisibilidad. Escuchar música desagradable incrementa los niveles de ansiedad, mientras que la música agradable la reduce, y si la música escuchada es la preferida disminuye con mayor eficacia los estados de ansiedad.

La música es un fuerte inductor del estado de ánimo tanto positivos como negativos dependiendo de los gustos personales, sirve para hacer frente a la angustia, e incluso anima y da sentido a la vida. Además, es una herramienta importante para hacer frente al estrés y ansiedad; escuchar música placentera puede funcionar como un distractor y desviar así la atención del estrés, mientras que la música agradable tiene efectos positivos en la reducción de ansiedad.

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